¡ESTE MUERTO ES UN CACHONDO!

... podría haber sido el título de The corpse bride, la última fantasía animada de Tim Burton, si los de marketing hubieran apostado por algo "con más gancho". No es el caso de La novia cadáver, que Tim Burton se vende sólo y no necesita de "frase con gancho" para pasar por genial, divertido, tierno, poético y tétrico. Sin edulcorantes ni colorantes artificiales. Aunque corra el riesgo de que confundan su obra con una de zombis o la tomen por un canto a la necrofilia. Pero es que me he puesto a divagar sobre traducciones "geniales", que se han vuelto muy frecuentes en la cartelera. Dos chalados y muchas curvas (The Dukes of Hazzard), 9 días (Bad Company), Cuestión de pelotas (Dodgeball)... Cierto, casi siempre se hace con comedietas y acción de tercera, pero también hay ejemplos sangrantes en el cine con fundamento. Le llaman Bhodi (Point break), Sonrisas y lágrimas (The sound of music), etecé, etecé...
¿Y qué decir de esos trailers que engañan más que Luis Roldán? "Mira, aquí sale Fulanito, ¡qué grande!". Sí, luego resulta que tiene una aparición especial en el minuto 63 comiéndose un currusco de pan, o que lo atropellan al principio y se queda en coma hasta las letras del final. Espléndido. Aunque para traidores, aquellos que concentran las cuatro gracietas de la película."¡Uy, ésta es de risa, Ricardito, vamos a verla!". Total, que al final acabas llorando más que con Bambi. Y no hay que obviar al más peligroso: el que te destripa el final para contarte lo guay que es la película. No sólo descubre al asesino, sino que te aclara porque usa un boli de diez colores para firmar sus asesinatos.
Más honestidad, por favor. Menos márketing. Cada vez que me engañan para que me siente en una butaca de cine, me vienen a la cabeza las inmortales palabras de Michael Douglas en Black Rain: "Me suelen besar antes de joderme"

(A todo esto, La novia cadáver es genial!)


